El siniestro no tiene por qué ser un coste que no produce. Lo tramitamos con rigor y cercanía para que fidelice a tu asegurado, no lo aleje. Somos tu equipo de siniestros, con nombre y apellidos.
Una correduría gana en la emisión de pólizas, no en gestionar siniestros. Pero cuando los siniestros quedan sin gobernar, el asegurado lo nota… y se va.
Expedientes que se acumulan, asegurados que llaman y nadie les da respuesta. La cartera se resiente en el peor momento.
Mantener un equipo interno de siniestros es un coste fijo que no genera ingresos. Y si falta alguien, todo se para.
La experiencia en el siniestro es el momento de la verdad. Una mala gestión hace que el asegurado renueve… con otro.
Trabajamos desde nuestras oficinas, pero como compañeros dentro de tu correduría. Nos adaptamos a tu protocolo como si fuéramos los tuyos. Personas que trabajan para otras personas.
Trabajas con personas que conoces, siempre en contacto. Nada de centralitas impersonales ni una TPA corriente.
Cubrimos bajas, vacaciones y picos de siniestralidad sin grandes contratos ni permanencias. El contrato es un papel; vale nuestra palabra.
Nuestra plataforma te da gestión visual y trazada en tiempo real de cada expediente. Sabes en todo momento dónde está cada siniestro.
Sin fricciones, sin reorganizar tu correduría. Nos integramos en lo que ya tienes.
Estudiamos cómo gestionas hoy los siniestros y a tus asegurados, para adaptarnos a ti y no al revés.
Asumimos la tramitación como una extensión de tu departamento, con personas asignadas y trazabilidad en DORA.
Tu asegurado vive una buena experiencia, se queda y te recomienda. El siniestro pasa de coste a oportunidad.
Tramitación integral para que no tengas que preocuparte de nada.
Gestión de reclamaciones de RC con rigor jurídico y cercanía.
Recuperamos lo que corresponde a tu asegurado frente a terceros.
Externalización completa del departamento de siniestros.
Lo que nos preguntan las corredurías antes de empezar.
Una TPA (Third Party Administrator) es una empresa que tramita los siniestros en nombre de la correduría, actuando como una extensión de su propio equipo. AGAR se adapta al protocolo de cada correduría y atiende a sus asegurados con cercanía, liberando a la correduría de un coste que no produce.
Cuando los siniestros quedan sin gobernar, cuando el equipo está saturado, en picos de siniestralidad, vacaciones o bajas, o cuando la correduría quiere que el siniestro fidelice al asegurado en lugar de alejarlo. AGAR cubre estas necesidades sin grandes contratos ni permanencias.
Una buena experiencia en el momento del siniestro es lo que fideliza al asegurado y genera recomendaciones. Tramitamos con rigor y cercanía para que el asegurado se quede y tu correduría refuerce su cartera, en lugar de perder negocio en el peor momento.
No. Trabajamos sin grandes contratos ni permanencias. Para nosotros el contrato es un papel: vale nuestra palabra. Los clientes se quedan porque quieren, no porque estén atados. Pruébanos; si no te convence, nos vamos.
Cuéntanos cómo gestionas hoy tus siniestros y te enseñamos qué podemos hacer por tu correduría y por tus asegurados.